domingo, 3 de marzo de 2013

Lo hiciste de nuevo


—¿Cómo has podido? —preguntó ella con exasperación— ¿Cómo has podido volver a hacerlo!— gritó, con los ojos empañados, al hombre que tenía delante.
—Lo siento, amor. Te juro que no volverá a...
—¡Eso fue lo que dijiste la última vez! —espetó interrumpiéndolo, las lágrimas contenidas comenzaron a derramarse por las mejillas femeninas mientras lo apuntaba con un dedo acusador.

—Oh, amor, no llores —suplicó él al tiempo que daba un par de pasos hacía ella.
—¡No! ¡No te acerques! ¡Y no te atrevas a tocarme! —gritó al tiempo que alzaba una mano en alto. No quería que la acariciara, como sabía que haría y así la hiciera tambalear en su enojo— ¡Tampoco quiero que me hables! —Temía sus acarameladas palabras, aquellas con las que podía tornarla maleable y que la harían olvidar la razón por la que, en ese instante, lo odiaba con toda su alma.
El hombre dejo caer la mano, laxa, al costado del cuerpo, hundió los hombros y tan solo contempló a la mujer que amaba con ferocidad y a quien volvía a defraudar, pero ya era tarde para arrepentimientos. Lo había arruinado todo, en esa ocasión no habría palabra o regalo que arreglara lo que había hecho.
Él hizo un breve asentimiento con la cabeza y se mantuvo en silencio y quieto en el lugar mientras seguía con la mirada cómo las lágrimas humedecían el rostro de su esposa.
Ya ni recordaba la cantidad de veces que había extraviado las llaves del auto y que por su culpa tenían que volver en taxi o, en el peor de los casos, a pie.  

10 comentarios:

  1. Caminar es muy bueno para reflexionar, seguro que ella lo hizo y se dio cuenta que, aún siendo un despistado, él la quería.....

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  2. Eso espero. Además, el amor siempre triunfa al final ;) Hace tiempo que había escrito este microrrelato y ayer lo encontré de casualidad, lo desempolve de la pc y lo colgué jajaja.
    Nos leemos!
    Besos

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  3. ¿Tanto cómo para odiar lo por eso? Jaja me esperaba alto mucho peor

    Besos

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    1. jajaja no sé, cuando lo hace una y otra vez, puedes llegar a odiarlo tanto, pero creo que solo es el calor del momento, luego el amor avasalla todo y se perdonan los pequeñas falencias de los seres amados. Después de todo, así es el amor, ¿cierto?

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  4. Hola Camilla, gracias por pasarte por mi blog, aunque me costo mucho encontrar el tuyo, no se porque no me salía jejejeje... Leches, al leer tu relato pensé que la había pegado, o mentido jajajaja, y mira que final más sorprendente. Un besazo y bienvenida a mi blog, me hago seguidora del tuyo, como ves.

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    1. Gracias por seguirme y por leerme, Tamara. Yo también he tenido problemas para ver los blogs de mis seguidores, de un tiempo a esta parte ya no me aparecen cuando los clickeo.
      jajaja esa es la idea, que pensemos que nos guía hacia otra cosa, que le pego, la engaño, etc. Hay veces que nos ofuscamos por un tema mucho más trivial de lo que creemos posible.
      Gracias por leerme y por comentar. También te doy la bienvenida a mi blog y espero tenerte seguidito por acá.
      Besos

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  5. Nosotras también pensamos qué cosa tan ruín había hecho él para que ella estuviera así. Por las llaves de un coche, ¡por Dios!
    Aun así, Camila, has conseguido crear expectativas. Nos gusta tu estilo.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Elizabeth. Pobre, tanto regaño tan solo por las llaves del auto jajaja. Espero que me sigan disfrutando.
      Besos

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  6. increible, tanto alboroto por unas llaves, me encanta este escrito creo que representa muy esa parte de las mujeres que nos hace ser istericas por cualquier cosa, esto hace que me de cuenta de que a veces somos muy dramaticas, exageradas y muchas veces estamos equivocadas, pero eso es lo que hace que seamos unicas y maravillosas
    besos linda y bienvenida al club de las escritoras ojala puedas pasarte por mis blogs y te sigo leyendo

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    1. Gracias, M-F. jajaj yo también creo que nos representa a nosotras, a veces un poquito histericas por alguna cosa sin importancia, aunque si mi marido pierde las llaves del auto una y otra vez, yo también armaría tremendo alboroto jajajaja.
      Gracias por leerme y por haberme recibido tan lindo en el club.
      Besos

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